Respiro

 

Nos pasamos un año completo soñando con darnos un respiro, con disfrutar de nuestro paréntesis favorito, con adentrarnos en el tiempo de respirar, de saborear cada bocanada de aire relajado y distendido que nos proporciona nuestras vacaciones.

 

La mayoría de nosotros cometemos el error de estrangular nuestra vida, oprimimos el tiempo con nuestras prisas, con nuestro afán de correr para que el reloj parezca más amplio, para que todo aquello que debemos hacer pase a formar parte del balance de lo ya realizado y, de esta forma, dejar hueco para crear nuevas tareas. Esta presión, este ahogo que supone en nuestras vidas el estrés desaparece al iniciar nuestras vacaciones.

 

Nos tomamos las cosas bajo otra mirada, relajamos el ritmo y observamos todo aquello que pasa por delante de nosotros y, en más de una ocasión, descubrimos todo aquello que, diariamente procuró nuestra atención sin ningún éxito.

 

Por qué no seremos capaces de dilatar este respiro y extenderlo al resto del año, mirar la vida que pasa rápidamente ante nuestros ojos y frenar nuestro ritmo, somos presas de nuestras propias trampas, aceleramos nuestro tiempo y desencadenamos más prisas, más velocidad. Nos subimos a una “moto” veloz y trepidante de la cual, sólo nosotros podremos bajarnos, frenar en seco, arrancar con suavidad y utilizar una marcha placentera y tranquila, realizar todo aquello que debamos procurando establecer la importancia que merece a cada cosa, a cada acción que emprendamos, respirando, viendo y disfrutando de la maravilla que cada uno de nosotros desperdiciamos cada día, desaprovechando esa vida en miniatura que supone cada jornada.

 

Tal vez el éxito de las vacaciones radica en que suponen un contraste radical a nuestra forma de vivir, a nuestro ritmo habitual, a todo aquello que hemos añadido a nuestro camino obstaculizando la panorámica de nuestra propia vida. Quizá lo importante no sea tanto el hacer cosas como el disfrutar de cada paso que debemos dar para poderlas llevar a cabo.

 

Ponemos en entre dicho la supuesta inteligencia de la que estamos provistos, evidenciamos nuestras carencias al actuar contra natura, yendo contra nuestros propios beneficios, aquellos que nos aportan felicidad y tranquilidad, aquellos beneficios que no podemos tocar, aquellos que solamente podremos sentir y, que finalmente, serán los únicos que nos aporten el agrado y la tranquilidad que, entre nuestros recuerdos, arroparemos en la memoria de nuestra historia.

 

Las vivencias, los momentos inolvidables, los ratos agradables, los instantes naturales y sinceros serán nuestro mejor tesoro, nuestro mejor antídoto contra prisas y preocupaciones, contra las corrientes que creamos y contra las cuales debemos remar con todas nuestras fuerzas.

 

Cultivar nuestro interior, enriquecernos y vivir con plenitud deberían ser objetivos primordiales, pilares en los que apoyarnos y fijar nuestras pisadas.

 

Tenemos en nuestras manos el convertir cada día en un pequeño respiro, en unas mini vacaciones y ver de otra manera todo aquello que nos rodea, empaparnos de la grandeza de la vida y volver las cartas boca arriba, sin trampas ni argucias, disfrutando de cada instante de forma plena.

 

Existen infinidad de maravillas cotidianas que se nos escapan a nuestra mirada torpe y tosca, simplemente debemos cambiar de ritmo, aminorar la marcha y descubrir todo aquello que nos aguarda. Cambiar la actitud, cambiar de lente y despejar nuestra mente, limpiar la mirada y tener la sincera voluntad de ser honestos y justos con nosotros mismos y, de esta forma, poder compartir  nuestra mejor sonrisa con quiénes aún no hayan sido capaces de bajarse de la “moto” y disfrutar de este gran paseo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s